Los sectores más afectados serán la agricultura, explotación de minerales, manufactura y fuentes de energía fósil, que emplean el 17,3 por ciento del total de población ocupada; así como la construcción, que genera el 6,1 por ciento del empleo en el país.

Superar el aumento de la temperatura global en más de 1,5 grados centígrados tendría graves efectos sobre el mercado laboral global, especialmente en sectores económicos fundamentales para países de ingreso medio que dependen de la agricultura, la construcción, la explotación de minerales, el sector manufactura y fuentes de energía fósil, como es el caso de Colombia. 

El futuro de la empleabilidad de la próxima década estará marcado por la transición energética y los efectos poco predecibles del cambio climático. La economía circular y las nuevas plazas de empleo de la economía verde se quedan cortas frente a la afectación potencial de cerca del 34 por ciento del empleo global.                                                                                                                   

Las emisiones de gases de efecto invernadero, el aumento creciente de la deforestación y el uso de fertilizantes, entre otras causas, están generando un aumento acelerado de la temperatura global que materializaría sus consecuencias sobre las actividades de empleo realizadas al aire libre, el deterioro de las cosechas globales y la acidificación de los océanos. Lo anterior impactaría negativamente en el abastecimiento de alimentos, las cadenas de suministro y la generación de puestos de trabajo. 

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hay 3.300 millones de personas ocupadas en el contexto global, que en su gran mayoría dependen de actividades como la agricultura y manufactura, con el 26 por ciento y 15 por ciento, respectivamente. El 22 por ciento corresponde a negocios administrativos y el 25 por ciento a comercio.

En Colombia, la situación no es diferente. De acuerdo con datos de la Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane), de los 17,2 millones de población ocupada, alrededor del 17,3 por ciento está empleada por el sector primario, es decir, en actividades de extracción y obtención de materias primas, como la agricultura, la ganadería, apicultura, acuicultura, pesca y minería, entre otras. 

El sector de la construcción tampoco es ajeno a esta problemática dada su dependencia de las condiciones climáticas y su exposición a enfermedades laborales relacionadas con la polución, humedad y altas temperaturas. En el mundo, el 7 por ciento de la ocupación global depende de la construcción, según la OIT. En el país, según las estadísticas del Dane, del total de la población ocupada, se estima que también el 6,1 por ciento trabaja en esta actividad económica.

En total el sector primario y la construccion generan el 25 por ciento del empleo en el país, el cual podría verse impactado de alguna manera por los efectos del cambio climático en la próxima década. Según Adecco, los riesgos obedecen a que se trata de empleos están directamente ligados a la estabilidad de los ecosistemas naturales.

Tomado de SostenibilidadSemana.com